Lección 2: Allan Kardec y el origen de la Codificación Espírita

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Lección 2: Allan Kardec y el origen de la Codificación Espírita

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Contenido de la lección

En nuestra primera publicación comprendimos qué es el espiritismo y cómo se articula como ciencia, filosofía y moral. Sin embargo, para entender cómo esta doctrina pasó de ser un conjunto de fenómenos dispersos a un sistema filosófico serio y organizado, es imprescindible conocer a su principal articulador: Allan Kardec, y el riguroso proceso que dio origen a la llamada Codificación Espírita.

Si alguna vez te has preguntado cómo se recopilaron estas enseñanzas y por qué tienen tanta cohesión, acompáñame a descubrir la historia detrás del pensador que iluminó el mundo invisible.

¿Quién fue Allan Kardec?

Antes de ser conocido mundialmente como el codificador del espiritismo, su nombre real era Hippolyte Léon Denizard Rivail (1804-1869). Nacido en Lyon, Francia, Rivail fue un hombre de ciencia, un destacado lingüista y un pedagogo ejemplar. Fue discípulo y colaborador del célebre educador Johann Heinrich Pestalozzi, cuyo método priorizaba la observación, el razonamiento lógico y la ausencia de dogmas en la enseñanza.

Durante décadas, el profesor Rivail publicó numerosos libros sobre gramática, aritmética y pedagogía, ganándose el respeto de la comunidad académica parisina. Era, por lo tanto, una mente estructurada, escéptica por naturaleza y profundamente habituada al método científico.

El encuentro con las "Mesas Giratorias"

Hacia 1854, París se encontraba conmocionada por el fenómeno de las "mesas giratorias" o "mesas parlantes". Se trataba de reuniones donde los muebles se movían, levitaban o daban golpes (tiptología) respondiendo a preguntas de los asistentes. Al principio, el profesor Rivail se mostró escéptico, considerando el asunto como una moda de salón o un simple efecto del magnetismo.

Sin embargo, su perspectiva cambió cuando observó que los golpes no eran ruidos aleatorios, sino que manifestaban una causa inteligente. Rivail razonó bajo un estricto principio lógico: si todo efecto inteligente tiene una causa inteligente, los movimientos de las mesas debían provenir de inteligencias libres del cuerpo material.

El método de la Codificación: Del caos al sistema

A partir de 1855, el profesor Rivail decidió aplicar el método experimental que utilizaba en la pedagogía para investigar estos fenómenos. No abordó el tema con una fe ciega ni con misticismo, sino con la fría neutralidad de un científico.

El proceso de creación de la doctrina se basó en los siguientes pasos:

Interrogatorio metódico: Rivail preparaba series de preguntas complejas sobre la vida, el universo, Dios, el alma y el destino humano.

Uso de múltiples intermediarios: Planteaba las mismas preguntas a través de diferentes médiums, en distintas ciudades y países, que no se conocían entre sí.

El Control Universal: Comparaba las respuestas. Si un principio era dictado de forma idéntica por Espíritus diversos a través de médiums que no tenían contacto entre sí, Rivail lo consideraba una verdad adquirida. Si las respuestas eran contradictorias o reflejaban opiniones personales, las descartaba.

Para separar su respetable carrera como pedagogo de esta nueva investigación, adoptó el pseudónimo de Allan Kardec, un nombre que, según le revelaron los Espíritus, había llevado en una existencia anterior entre los antiguos druidas.

El nacimiento de la obra cumbre

El resultado de este monumental esfuerzo de análisis y comparación se materializó el 18 de abril de 1857 con la publicación de El Libro de los Espíritus.

Esta obra no fue escrita por la imaginación de Kardec; él actuó como el organizador, el metodólogo y el redactor de las respuestas dadas por las inteligencias del mundo invisible (entre ellos, Espíritus que firmaban como San Luis, Juan el Evangelista o el Espíritu de Verdad). Con este tratado filosófico nació oficialmente la Codificación Espírita, un cuerpo doctrinal que vendría a completarse en los años siguientes con otras cuatro obras fundamentales que abordan la ciencia, la moral, el porvenir y la génesis.

Conclusión: Una base sólida contra la improvisación

La gran aportación de Allan Kardec no fue la invención del espiritismo —pues la comunicación con el más allá ha existido siempre—, sino su sistematización. Gracias a su rigor pedagógico y a su insistencia en el control universal de la enseñanza, transformó lo que pudo haber sido una práctica de entretenimiento frívola en una doctrina seria, progresiva y universal. Kardec demostró que se podía estudiar el mundo de las almas con la misma seriedad con la que se estudia la física o la química.

Fuentes consultadas

Denis, L. Después de la Muerte. Parte Primera: "Exposición de la doctrina de los espíritus".

Kardec, A. El Libro de los Espíritus. Introducción al estudio de la doctrina espírita (Apartados VII, VIII y IX) y Prolegómenos.

Kardec, A. El Libro de los Médiums. Primera Parte, Capítulo III: "Método".


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